25 de febrero de 2014

Los hidrolatos de plantas aromáticas (también conocidos como hidrosoles) son obtenidos por destilación de la planta entera o una parte de ésta (flores, hojas, corteza, raíces, rizomas, frutos) por el vapor de agua a baja presión. La duración del proceso depende de cada planta. 

La cantidad de hidrolato obtenido a partir de un cierto peso de la planta no es arbitraria. Esta cantidad varía, generalmente entre 1 – 5 litros de hidrolato por kilo de material vegetal. 



Para su fabricación es fundamental utilizar para la destilación un agua muy pura, ideal de una fuente no contaminada y de preferencia poco calcárea, para evitar tener que agregarle productos químicos desincrustantes al calentador.                

Los hidrolatos retienen en solución los principios activos hidrófilos (solubles en agua), pero también conservan algunas fracciones de productos hidrófobos en pequeñas cantidades (0,2 ml de HE por litro de hidrolato) microdispersos en el agua tales como oligoelementos y mucílagos. Pueden tener una ligera coloración, que se forma en la evolución del tiempo. Del mismo modo, algunas veces varían los aromas un poco con el correr del tiempo. Normalmente adquieren el máximo de suavidad 1-2 meses después de la destilación. 

En el arte farmacéutico, se da el nombre de «hidrolato» al agua cargada por la destilación con los principios activos de las plantas. Los elementos propios para la elaboración del hidrolato son: el agua, luego las raíces, la madera, la corteza, las hojas, las flores, los frutos y las semillas. Es necesario saber con precisión en qué momento realizar el corte del vegetal: las raíces deben estar listas justo en el momento del cese vegetativo; las hojas al principio de la floración; las flores antes de la apertura total; los frutos y semillas en maduración completa. 

El empleo de sustancias frescas o secas, proporciona diferentes resultados: frescas, muchas de las plantas pierden su aroma; secas no pierden nada, al contrario, ellas mismas ganan suavidad (el saúco, el melilotus, el coriandro, etc.). Las materias vegetales secas y compactas deben ser maceradas antes de iniciar el proceso de destilación. Al principio los hidrolatos tienen un poco de olor a “fuego” con el que fueron preparados, con el transcurso del tiempo, ese olor va desapareciendo. No deben emplearse antes de 2-3 meses desde su elaboración. 

Los hidrolatos son generalmente neutros: algunas veces pueden presentar una reacción ligeramente ácida, debido a la presencia de los ácidos volátiles. En general su olor es el de la planta utilizada.


CONSERVACIÓN

Contrariamente a los aceites esenciales, los hidrolatos tienen una duración de conservación mucho más limitada: 2 años a una temperatura inferior a 15° C y protegidos de la luz. 

Ciertas técnicas pregonan el uso de aguas destiladas saturadas por el agregado de aceites esenciales. Estos no son hidrolatos, ni tienen ninguna propiedad terapéutica. Son simplemente aguas perfumadas.


UTILIZACIÓN



Pueden ser empleados como productos de higiene, como complemento alimentario o como medicamentos:


En cosmética

- Bleuet: para las pieles apagadas de origen digestivo o intestinal
- Manzanilla romana: suavizante, calmante para pieles sensibles
- Jara–Cisto: astringente, antiarrugas para todo tipo de pieles
- Ciprés: para problemas circulatorios venosos; enrojecimiento, piernas pesadas, varices
- Inula: para las pieles grasas de origen hepático
- Lavanda: purificante, cicatrizante para todo tipo de pieles
- Melisa: para dar luminosidad a la piel
- Menta piperita: tónico cutáneo
- Naranjo bigaradier (azahar o nerolí): excepcionalmente dulce y suavizante, proporciona un tono delicado a la piel
- Romero verbenona: ideal para la limpieza de pieles grasas o hepáticas
- Rosa de damas: astringente, antiarrugas para un gran número de pieles
- Salvia: antiséptico y cicatrizante perfecto para pieles grasas y acnéicas
- Tomillo a tuyanol: antiséptico y antifúngico para pieles con problemas (eczema, micosis…) 

Los hidrolatos son empleados también para realizar mascarillas de limpieza y purificantes. Por ejemplo: 2 cucharadas soperas de arcilla verde + 1 cucharada sopera de hidrolato (elegido según el tipo de piel) + 1 cucharada de postre de un aceite vegetal + unas gotas de aceite esencial.


En terapia

- Aubepine: calmante cardíaco, inductor del sueño
- Busserole: drenaje renal
- Manzanilla romana: tropismo para la vesícula biliar y el sistema nervioso central
- Jara-Cisto: antiviral, cicatrizante, antihemorrágico
- Ciprés: congestión venosa: hemorroides, varices
- Eucalytus polybractea: tropismo por las mucosas bronquiales, intestinales y ginecológicas
- Inula odorante: sostén del aparato bronquial y cardíaco
- Laurel: antiséptico, antibacteriano, cicatrizante
- Lavanda: sedativa y antiséptica general
- Melisa: problemas digestivos y oculares
- Menta piperita o Mitcham: problemas digestivos y hepáticos
- Naranjo amargo (nerolí): calmante general, depresión nerviosa
- Romero verbenona: drenaje y regeneración hepática
- Salvia oficinal: emanagogo, reglas dolorosas
- Tomillo a tuyanol: acción antiviral y regenerador hepático
- Tilo: calmante cardíaco y nervioso
       

POSOLOGÍA 

En uso externo los hidrolatos son empleados como lociones dermatológicas a razón de 2 veces al día. 

En uso interno, para niños y bebés menores de 3 años, una dosis de 10 ml (el equivalente a una cucharada sopera) 3 veces al día será la posología habitual. 

Los hidrolatos pueden ser utilizados por largos periodos ininterrumpidos o como fórmula preventiva de 1-2 meses a renovar dos veces al año.


Ejemplos de mezclas (mélanges) simples de hidrolatos

- Buenas noches: 50 ml de manzanilla romana + 150 ml de naranjo amargo (nerolí) – 1 cucharada sopera por las noches antes de acostarse.

- Despertar matinal: 100 ml de menta piperita + 100 ml de romero verbenona – 1 cucharada sopera por la mañana.

- Hígado: 50 ml de tomillo thuyanol + 150 ml de romero verbenona – 1 cucharada sopera por la mañana en ayunas.

- Intestino: 50 ml de bleuet + 50 ml de inula odorante + 100 ml de romero verbenona – 1 cucharada sopera por la mañana en ayunas.

- Circulación: 100 ml de ciprés de Provenza + 100 ml de menta piperita – 1 cucharada sopera dos veces al día.

- Estrés: 50 ml de tilo + 150 ml de nerolí – 1 cucharada sopera según necesidad.

- Boca: 50 ml de salvia oficinalis + 50 ml de eucalytus polybractea + 100 ml de laurel – 3-5 enjuagues diarios.

- Invierno: 50 ml de tomillo thuyanol + 150 ml de inula odorante – 2 cucharadas soperas al día.

- Piel satinada: 100 ml de flor de naranjo + 50 ml de bleuet + 50 ml de rosa de damas – Aplicar sobre la piel dos veces al día.

- Piel grasa: 50 ml de cisto o jara + 100 ml de inula odorante + 50 ml de salvia oficinalis – Aplicar sobre la piel dos veces al día.

- Piel con tendencia: 50 ml de cisto o jara + 100 ml de flor de nerolí + 50 ml de rosa de damas – 2 aplicaciones diarias.

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